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44 velas encendidas, una por cada víctima de la Violencia de Género, 44 contabilizadas hasta el día de la fecha.

 En Noticias Locales

El pasado miércoles, 25 de noviembre, celebramos en Rincón de Beniscornia, concretamente a las puertas del Centro Municipal y a partir de las 18 horas un homenaje a las 44 victimas que fueron asesinadas durante todo este año en España. El homenaje consistió en la lectura de un manifiesto, en esta ocasión se refería a la historia de Alía Díaz y su relación con la actual situación de pandemia a consecuencia de la COVID-19. Pero lamentablemente este cuento no termina bien, como las historias vividas por las más de 1.000 Victimas asesinadas desde el año 2003.

Fotografía: Pepe Rabadán | 25.11.2020


Esta celebración a nivel mundial se viene haciendo desde el año 1981, cuando el movimiento feminista latinoamericano quiso conmemorar el asesinato de las hermanas Mirabal en la República Dominicana.

Más tarde en 1999 la jornada reivindicativa fue asumida por la Asamblea General de Naciones Unidas mediante Resolución 54/134 de 17 de diciembre de 1999, entendiendo por violencia contra la mujer:

«Todo acto de Violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico de la mujer, así como las amenazas, los actos, la coacción o la privación a la mujer de la liberta, tanto si se producen en la vía pública como en la vida privada, e invitando a gobiernos, organizaciones internacionales y organizaciones locales gubernamentales a convocar actividades dirigidas a sensibilizar a la opinión pública sobre el problema de la Violencia contra las Mujeres”.

En nuestro wvento, participaron muy activamente una veintena de personas, entre las que sobresalieron por su gran colaboración y participación la Directiva del Centro de la Mujer, así como distintos vocales de la propia Junta Municipal y diversos vecinos/as del pueblo. Sobre una mesa fuimos colocamos 44 velas, en donde fuimos escribiendo el nombre de cada una de las 44 victimas y a continuación las encendimos, formando la palabra IGUALDAD entre mujeres y hombres. Y por último entre diversas mujeres, procedieron a leer el siguiente Manifiesto.

            “Érase una vez una chica de 26 años llamada Alia Díaz García. Alia era ayudante en una peluquería y fue al instituto José Luis López Aranguren, en Madrid. Su madre se llamada Mercedes. Le encantaba viajar, y el cine; su película favorita era A tres metros sobre el cielo y escuchaba a La Húngara y Cristian Robles. Le gustaba salir de fiesta con sus amigas y ver telenovelas con su hermano y su padre. Estaba embarazada cuando su pareja le asesinó cortándole la yugular, para después llamar a su suegra y confesarle todo.

            Se que este cuento no tiene un final feliz, y lo siento. Pero son tantas las historias que oímos a diario, las decenas de mujeres que cada año aparecen en las noticias por que han sido asesinadas por sus parejas, que a veces uno se olvida que no son sólo nombres en una lista que va creciendo más y más. Eran personas con pasado, con aspiraciones, sueños y miedos, personas que ya no están. Igual que Alia. Igual que las 40 mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas en lo que llevamos de año.

            Hoy, 25 de noviembre y Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, recordamos a todas aquellas que ya no están, y damos voz a las que no pueden hablar. Sin embargo, todos los días del año son, o deberían ser, el día de la eliminación de la violencia contra la mujer. No podemos mirar a otro lado, no podemos hacer como si no pasara nada, porque sí pasa, pasa cada día. Es una lacra de la sociedad con la que hemos de acabar.

            En tiempos de coronavirus parece que todo se paraliza, que no existe nada más que este horrible virus que tantas desgracias está causando, pero la violencia de género, por desgracia, no se detiene por nada. No son pocas las que en el confinamiento quedaron atrapadas en casa con parejas maltratadoras, en algunos casos sin volver a salir.

            A todas las mujeres que están pasando por algo así, que vivan en un infierno en el interior de casa, no me queda más que decirles que sean valientes. Odio tener que decir esto; nadie debería tener que ser valiente en su propia casa y con su pareja, pero por desgracia, ocurre. Y sacar fuerzas no es fácil, en absoluto. Aquellos que tildan a las víctimas de violencia de género de cobardes, o blandas, no tienen ni idea. Pasar por una situación así requiere muchísima fuerza y ya te hace valiente, más valiente de lo que creen algunos.

            Ellas necesitan ver que estamos ahí, luchando, hablando y peleando por ellas. Necesitan saber que no están solas.

            Y sí, a veces el cuento acaba horriblemente mal, a veces no viven felices ni comen perdices. Pero hemos de recordar algo; un príncipe azul no te pone el ojo morado, no te encierra en la torre más alta, no es el dragón que custodia el castillo, no te regala rosas que esconden espinas. El amor no es eso. Ellas no lo necesitan; son las verdaderas heroínas de su propio cuento».

Quedamos convocados nuevamente para el próximo Año 2021, el día 25 de noviembre, donde nuevamente reclamaremos la eliminación de toda violencia y exigiendo a las Administraciones la igualdad entre hombres y mujeres.

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